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El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, enfrenta una nueva advertencia judicial: el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), otorgó 24 horas a sus abogados para explicar por qué su cliente incumplió la prohibición de manifestarse en redes sociales, bajo la amenaza de ordenar su prisión inmediata.
Bolsonaro, quien actualmente porta una tobillera electrónica como parte de las medidas cautelares por una investigación de obstrucción a la justicia, apareció este lunes ante medios de comunicación. Sus declaraciones fueron difundidas rápidamente en redes como X, Instagram y Facebook, lo que desató la reacción del magistrado.
El juez Moraes señaló que Bolsonaro “mostró el dispositivo de vigilancia electrónica y pronunció un discurso para ser exhibido en plataformas digitales”, lo que constituye una violación directa a las medidas impuestas, entre las que también figura la prohibición de usar redes sociales y acercarse a embajadas u otras autoridades extranjeras.
El exmandatario, quien calificó las restricciones como un acto de “cobardía”, enfrenta además acusaciones por incitar acciones hostiles de Estados Unidos contra Brasil para obstruir el proceso que lo investiga por un intento de golpe de Estado en 2022.
A esta situación se suma otro golpe judicial contra su entorno: Moraes ordenó congelar todos los bienes y cuentas de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente y diputado federal, quien se encuentra en Estados Unidos desde marzo. Eduardo había pedido licencia de 120 días a su cargo en la Cámara de Diputados para promover el apoyo de Donald Trump a su padre, aunque dicha licencia concluyó el pasado domingo.
El presidente estadounidense, por su parte, ha anunciado aranceles de 50% para las exportaciones brasileñas a partir de agosto, denunciando una supuesta “caza de brujas” contra Bolsonaro. Según Moraes, padre e hijo intentan someter a la corte brasileña a intereses extranjeros.

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