Foto/La Jornada

En la víspera del Día de la Independencia, el presidente Donald Trump logró su primer gran triunfo legislativo con la aprobación de un controvertido plan fiscal que reduce drásticamente programas sociales y refuerza el aparato de control migratorio. La ley, aprobada por mayoría republicana en el Congreso, implica profundos recortes a Medicaid y asistencia alimentaria, al tiempo que traslada miles de millones de dólares hacia los sectores más ricos del país.
Mientras los legisladores conservadores celebraban entre gritos de “USA, USA” como si se tratara de un evento deportivo, voces críticas calificaron la medida como el mayor traslado de riqueza en la historia moderna de Estados Unidos, desde los pobres y trabajadores hacia los más adinerados.
Con tono triunfal, Trump anunció que firmará hoy lo que denominó su “Gran y Hermoso Proyecto de Ley”, asegurando que convertirá a Estados Unidos en “un cohete espacial”. Sin embargo, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) advirtió que al menos 17 millones de personas perderán su cobertura médica, se cerrarán hospitales y asilos, y un millón de niños podría quedar sin acceso a alimentos básicos.
El Center for Budget and Policy Priorities indicó que se trata del mayor recorte a programas de bienestar social en la historia del país. Paradójicamente, muchos de los más afectados viven en estados rurales que forman parte de la base electoral de Trump.


En paralelo, la legislación duplica los fondos destinados al control migratorio: prevé la contratación de 18 mil agentes del ICE y la CBP, expansión del muro fronterizo, más centros de detención y la imposición de un nuevo impuesto del 1% a las remesas.


El vicepresidente J.D. Vance defendió la medida como un freno a la “bancarrota causada por la inmigración ilegal”, aunque la CBO revela que solo una fracción de los afectados por los recortes son migrantes indocumentados. La mayoría de quienes perderán su cobertura médica son ciudadanos estadounidenses, incluidos más de un millón solo en Texas.
Además, el Yale Budget Lab reportó que el 20% más pobre del país verá una reducción en sus ingresos, mientras que el 20% más rico ganará, en promedio, $5,700 adicionales al año gracias a beneficios fiscales.


La oposición, liderada por figuras como Bernie Sanders y Jesús “Chuy” García, ha prometido movilizaciones en todo el país. “No se debe quitar la comida a los niños para regalar exenciones fiscales a los multimillonarios”, declaró Sanders.
Con esta legislación, Trump busca consolidar su agenda antes de las elecciones, pero lo hace a costa del tejido social del país.

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